jueves, 20 de junio de 2013

Padres responsables e irresponsables



     LA FAMILIA: Taller de construcción del ser humano                            

LO BUENO O LO MALO, SE ORIGINA EN EL SENO DEL HOGAR

Padres responsables, e irresponsables

Por: Hernán Orlando Barrios Montes *

La falta de claridad del concepto de familia y el desconocimiento de su influencia en la formación del ser humano, ha venido generando tanto problemas y miserias en mujeres y hombres, que la salud de lo que bien pueden llamarse  sociedades organizadas, tiende a desaparecer; así como suena, estamos jugando con fuerzas mentales de impredecibles poderes de destrucción social y de las personas como tales, que los niveles de zozobra, ya los empiezan a sufrir los  padres de familia y la población en general, de un creciente número de niños y jóvenes que están cayendo en conductas delincuenciales y en el consumo de drogas que degradan la condición sagrada de la raza humana.

La irresponsabilidad de este sujeto, es un monstruo al
enseñarle a su hijita a disparar una arma; así hay mu-
chos padres que destruyen a sus hijos con sus actitudes
nocivas.

¿Pero que buscamos con este GRITO… que anuncia qué vamos de mal en peor en nuestro ámbito social? El propósito es sencillo y a la vez complejo; sencillo, porque apuntamos a que tomemos conciencia que tenemos serios problemas sociales en nuestro medio; complejo, porque queremos que entendamos todos, que el primer paso para resolver los señalados inconvenientes, es comprometerse a buscar las soluciones pertinentes y convenientes a los daños que se han ocasionado en niños y jóvenes, que son la base de la sociedad; pero la tarea fundamental para corregir de raíz los males que atacan a los pueblos, tiene que arrancar desde la familia con la construcción de verdaderos seres humanos, que puedan convivir en armonía con sus semejantes, porque recibieron en sus hogares los nutrientes indispensables para ser personas, título con el cual se toma conciencia que en una comunidad, todos nos necesitamos y desempeñamos funciones importantes, así las apariencias no nos las dejen ver con claridad.

En Colombia y numerosas sociedades  del mundo, nos estamos acostumbrando a escuchar las alarmas de los desórdenes sociales y problemas de diversas índoles, que se originan en  distintos ámbitos sociales, y otros que nos regalan los que vienen de otros lugares a llenarse los bolsillos e irse privados de la risa; pero estamos haciendo muy poco, o nada para evitar achaques sociales en nuestro medio y de lo que se trata es  prevenir antes que curar cualquier enfermedad o anomalía.

Y es la familia la institución con mayor autoridad y más efectividad, donde se pueden prevenir traumas, sean sociales o referentes a la integridad de la persona humana como tal; al asunto de la familia, en GRITO… le queremos dar la más cuidadosa atención y el más delicado tratamiento, sencillamente porque la realidad social y los fenómenos que ocurren en ella, nos convencen con notoria evidencia, que en la Casa es donde se puede sembrar la excelencia del ser humano, si los padres se comprometen a ello, o es también el lugar en el que se puede cultivar hombres y mujeres que se desprecien así mismo y le hacen daño a los demás, simplemente  porque no tuvieron padres que sembraran en ellos las virtudes de la grandeza humana.

Esta gráfica habla por sí sola; los buenos padres gozan con sus hijos dán.
doles amor y ternura; después la cosecha es abundante
 
La FAMILIA es un terreno fértil, con el cual podemos compartir infinidades de ideas, conceptos, enseñanzas, propuestas y hasta acercamientos solidarios para mejorar nuestros entornos hogareños, así como para hacer más vivible el espacio vital, donde compartimos con otras gentes; pero al cerrar esta redacción queremos llamar la atención  a los padres de familia que tienen hijos pequeños, a los que esperan hijos y a los hombres y mujeres que buscan conformar una familia, que antes de traer un hijo a este mundo, hay que revisar el grado de preparación para asumir tan delicada determinación, o confirmar si tienen la suficiente responsabilidad para comprometerse a llevar sus hijos adelante, en el cumplimiento de la sagrada misión que los progenitores deben asumir.
Padres responsables, construyen hombres o mujeres de bien; padres sin compromisos, pueden desgraciar a sus hijos en su propio hogar y ayudan a conformar sociedades enfermas.

*Director-editor de GRITO… periódico con sede en Puerto Boyacá, departamento de Boyacá, Colombia. Correo electrónico: bochatito2@gmail.com y dirección blog: bochatito. blgogspot.com









      







domingo, 9 de junio de 2013

Nadie Nace aprendido LA FAMILIA: Taller de construcción del ser humano “Nadie nace aprendido” Por: Hernán Orlando Barrios Montes * “Nadie nace aprendido”, es un proverbio que hemos escuchado toda la vida, pero creemos que ha pasado de agache esta tremenda enseñanza popular, que de ser aplicado en su justa medida, daría unos resultados bastante halagadores en la formación del ser humano; ¿pero quienes están obligados, en primer lugar, a practicar el refrán al que nos hemos referido? Indudablemente, los que están en primera fila para cumplir esa responsabilidad, son los que han decidido traer hijos a este mundo, que cada día, se ha vuelto más violento y riesgoso; esa es una tarea obligada de mamá y papá, en darles a sus hijos, que no pidieron y ni decidieron ser engendrados, la debida educación desde el nacimiento y los elementos básicos del conocimiento, que después serán fortalecidos por los maestros, ocupando el papel de segundos padres. Nada es más bello en la existencia del ser humano, que ser padres, por múltiples argumentos, que en este espacio no vamos extendernos; pero por ejemplo, ser mamá y papá, es tan edificante, significativo y enaltecedor en las personas, que los hijos nos dan la oportunidad de prolongar nuestras vidas, en el hilo de su coexistencia; los retoños, también le ofrecen a sus progenitores vitalidad, esperanzas y motivos para encontrarle sentido a sus propósitos de lucha; los hijos son los eslabones que unen al hombre y la mujer, pero además son la base para la creación de la familia, fundamento de la sociedad y el origen del Estado; ¿entonces que ha pasado con esa célula de la organización social, que ha perdido el rumbo de su misión y en muchos casos no produce los frutos a los que está llamada cosechar? Para responder un poco, el interrogante último que hemos planteado, podemos decir que con familia, el ser humano y otras creaciones de la invención del hombre y la mujer, las tomamos como hechos naturales y no de tipo cultural como en realidad son estos fenómenos sociales; es decir, la familia y el ser humano como tal, no están hechos en la naturaleza, sino que son iniciativas exclusivas de la enorme capacidad de transformación que distingue a la especie humana; en esa evolución que requieren los individuos desde el momento que nacen, de pasar de seres biológicos a la categoría de Seres Humanos, es donde entra a jugar un papel de “Alto Turmequé”, mamá y papá, en la construcción de hombres o mujeres con atributos de verdadera dignidad humana. Infortunadamente, en las familias se ha descuidado demasiado la educación y la autoridad, entendida esta como ayudar a crecer, que los padres deben fomentar, en todo momento, en sus muchachos; pero además se han confundido, los roles que deben desempeñar cada uno de los progenitores; se olvida o no se pone en práctica, que la madre ha sido la más grande administradora en toda la historia de la humanidad; que ella es la fuente de la ternura, de la seguridad, refugio de los tormentos y las tribulaciones; pero además es la mamá es el regazo de toda la familia y la primera en reconocer a sus hijos; por ello el mejor regalo que un padre le puede dar a sus hijos, es que quieran mucho a su mamá, razón suficiente para que las mujeres cumplan a cabalidad, la función o el rol de ser verdaderas madres, ya que es clave en la crianza de sus hijos. Por otro lado la presencia de la figura del padre en la familia, es determinante en la constitución de la personalidad de los que están en proceso de formación ; el papá no es muy bueno para las caricias a sus hijos, pero es el que más confianza y sentimientos definidos genera frente a ellos; el padre marca los tiempos familiares, el respeto y define los roles sexuales en sus hijos y como si fuera poco, es él que abre los ojos a la acción social de sus descendientes; tamaña responsabilidad la que corresponde a los papás en el seno de su hogar en la conducción de los muchachos, pero con frecuencia constatamos a diario que esa relevante función está pasando de moda, con lo cual se origina un grave daño a las personas en su formación y en la crianza de las mismas. Saludable sería para la sociedad y para el ser humano, unir armoniosamente el rol del padre y con la función de la madre, que hasta jugar juntos con sus niños o jóvenes, sería más estimulante que cualquier regalo físico, porque se estaría aplicando el principio de “Mente Sana en Cuerpo Sano”.





LA FAMILIA: Taller de Construcción del Ser Humano 


“Nadie nace aprendido”
Por: Hernán Orlando Barrios Montes *


“Nadie nace aprendido”, es un proverbio  que hemos escuchado toda la vida, pero creemos que ha pasado de agache esta tremenda enseñanza popular, que de  ser aplicado en su justa medida, daría unos resultados bastante halagadores en la formación del ser humano; ¿pero quienes están obligados, en primer lugar, a practicar el refrán al que nos hemos referido? Indudablemente, los que están en primera fila para cumplir esa responsabilidad, son los que han decidido traer hijos a este mundo, que cada día, se ha vuelto más violento y riesgoso; esa es una tarea obligada de mamá y papá, en darles a sus hijos, que no pidieron y ni decidieron ser engendrados, la debida educación desde el nacimiento y los elementos básicos del conocimiento, que después serán fortalecidos por los maestros, ocupando el papel de segundos padres.

Nada es más bello en la existencia del ser humano, que ser padres, por múltiples argumentos, que en este espacio no vamos extendernos; pero por ejemplo, ser mamá y papá, es tan edificante, significativo y enaltecedor en las personas, que los hijos nos dan la oportunidad de prolongar nuestras  vidas,  en el hilo de su coexistencia; los retoños, también le ofrecen a sus progenitores vitalidad, esperanzas y motivos para encontrarle sentido a sus propósitos de lucha; los hijos son los eslabones que unen al hombre y la mujer, pero  además son la base para la creación de la familia, fundamento de la sociedad  y el origen del Estado; ¿entonces que ha pasado con esa célula de la organización social, que ha perdido el rumbo de su misión y en muchos casos no produce los frutos a los que está llamada cosechar?

Para responder un poco, el interrogante último que hemos planteado, podemos decir que con familia, el ser humano y otras creaciones de la invención del hombre y la mujer, las tomamos como hechos naturales y no de tipo cultural como en realidad son estos fenómenos sociales;  es decir, la familia y el ser humano como tal, no están hechos en la naturaleza, sino que son iniciativas exclusivas de la enorme capacidad de transformación que distingue a la especie humana; en esa evolución  que requieren los individuos desde el momento que nacen, de pasar de seres biológicos a la categoría de Seres Humanos,  es donde entra a jugar un papel de “Alto Turmequé”, mamá y papá, en la construcción de hombres o mujeres con atributos de verdadera dignidad humana.

Infortunadamente, en las familias se ha descuidado demasiado la educación y la autoridad, entendida esta como ayudar a crecer, que los padres deben fomentar, en todo momento, en sus muchachos; pero además se han confundido, los roles que deben desempeñar cada uno de los progenitores; se olvida o no se pone en práctica, que la madre ha sido la más grande administradora en toda la historia de la humanidad; que ella es la fuente de la ternura, de la seguridad, refugio de los tormentos y las tribulaciones; pero además es  la mamá es el regazo de toda la familia y la primera en reconocer a sus hijos; por ello el mejor regalo que un padre le puede dar a sus hijos, es que quieran mucho a su mamá, razón suficiente para que las mujeres cumplan a cabalidad, la función o el  rol de ser verdaderas madres, ya que es clave en la crianza de sus hijos.

Por otro lado la presencia de la figura del padre en la familia, es determinante en la constitución de la personalidad de los que están en proceso de formación ; el papá no es muy bueno para las caricias a sus hijos, pero es el que más confianza y sentimientos definidos genera frente a ellos; el padre marca los tiempos familiares, el respeto y define los roles sexuales en sus hijos y como si fuera poco, es él el que abre los ojos a la acción social de sus descendientes; tamaña responsabilidad la que corresponde a los papás en el seno de su hogar en la conducción de los muchachos, pero con frecuencia constatamos a diario que esa relevante función está pasando de moda, con lo cual se origina un grave daño a las personas en su formación y en la  crianza de las mismas.

Saludable sería para la sociedad y para el  ser humano, unir armoniosamente el rol del padre y con la función de la madre, que hasta jugar juntos con sus niños o jóvenes, sería más estimulante que cualquier regalo físico, porque se estaría aplicando el principio  de “Mente Sana en Cuerpo Sano”.

 * Director-editor del periódico GRITO..., con sede en Puerto Boyacá, departamento de Boyacá-Colombia